Consejos para personas que quieren probar un año sin compras

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Un año sin compras

Las reglas del reto de no comprar son sencillas y autoimpuestas: haga una lista de los artículos no esenciales en los que no gastará dinero durante un período determinado y apéguese a ella. Es más fácil decirlo que hacerlo.

Muchas personas inician este tipo de retos al comenzar el año y se comprometen a continuarlos durante los 12 meses. Pero cualquier momento puede ser el adecuado para quienes tratan de hacer frente a deudas de tarjetas de crédito, buscan eliminar lo innecesario en casa o dedicar menos tiempo a comprar. Algunos comienzan con un mes sin gastos.

“Felicito a cualquiera que se percata que compra demasiado porque Norteamérica está muy enfocada en el consumidor y hay demasiado desperdicio”, dijo Carrie Rattle, directora general de la asesoría financiera Behavioral Cents.

¿Piensa en cosas de las que podría prescindir y con ello viviría mejor? Estas son algunas recomendaciones de expertos y personas que ya participan en el reto.

  1. Identifique sus debilidades 

Ya sea maquillaje, pedir comida para llevar o comprar baratijas innecesarias en la sección de un dólar de la cadena Target, conocer sus vulnerabilidades le ayudará a elaborar un plan realista para mantenerse encarrilado.

Antes de comenzar su año sin compras, Mia Westrap, estudiante de doctorado de Southampton, Inglaterra, analizó con detenimiento en qué había gastado su dinero durante los meses anteriores. Decidió que los alimentos y las bebidas innecesarios eran su debilidad.

“Me di cuenta que gastaba (cantidades de) cuatro cifras tan sólo en bebidas carbonatadas y Pepsi Max”, dijo.

2. Establezca sus propias reglas

Una de las partes divertidas de un reto sin compras es que no hay reglas establecidas. Cada uno elige qué incluye y qué queda fuera.

A Amea Wadsworth, residente de San Diego de 22 años de edad, le encantaba pasar horas mirando ropa y chucherías extravagantes en Target y en la cadena Goodwill. Pero cuando regresó a casa después de graduarse de la universidad, se dio cuenta de cuántas cosas había acumulado a lo largo de los años.

“Cuando tengo esos momentos de eliminar lo innecesario y reviso todas mis cosas, encuentro cosas que compré y en las que gasté mucho dinero y que luego nunca me puse”, contó.

Para su reto, eligió no comprar prendas nuevas y dio prioridad a gastar en experiencias con sus seres queridos. Wadsworth también inició su desafío haciéndolo mes a mes.

Escribir reglas que se ajusten a sus necesidades puede ayudarle a mantener el rumbo. Pero también está bien hacer ajustes en algunas de ellas a medida que avanza en su experiencia.

3. Tómese una pausa 

Las finanzas están muy relacionadas con las emociones, y a veces las emociones pueden hacerle sentir ganas de comprar algo que no necesita. Cuando Wadsworth siente el impulso de comprar algo que vio en redes sociales o en un artículo, lo escribe en lugar de adquirirlo de inmediato.

Al final del mes, revisa la lista y decide si hay algo que aún valga la pena comprar.

“Miro en retrospectiva, veo cuántas cosas escribí y pienso algo así: ‘Me alegro de no haber comprado eso porque realmente no lo necesito’”, manifestó.

Si realiza compras impulsivas, podría ser útil anotar las cosas que desea comprar y tomarse algo de tiempo para pensar más a fondo sobre la utilidad del artículo.

4. Elimine suscripciones y deje de seguir 

Entre promociones que aparecen repentinamente e influencers que se maravillan por productos nuevos, las redes sociales pueden ser un desencadenante para compras innecesarias, según Courtney Alev, defensora de las finanzas del consumidor en Credit Karma, una empresa de finanzas personales.

Si cree que el tiempo que pasa frente a las pantallas agudiza su hábito de gastar demasiado, Alev recomienda tomarse un descanso y dejar de seguir cuentas que le provoquen el impulso de sacar la tarjeta de crédito.

5. Sea amable consigo mismo 

Cuando Westrap comenzó su año sin compras, sentía que el universo conspiraba contra ella. Su auto se averió un mes, y al siguiente recibió una costosa multa por una infracción de estacionamiento vencida de la que no estaba al tanto. Los gastos inesperados o los momentos de debilidad le ocurren a todos, y está bien si no sigue las reglas del año sin compras al pie de la letra. El intento de hacerlo importa.

“Si fracasas, probablemente necesites un poco más de ayuda. No eres un fracaso. Simplemente has fallado en un método”, dijo Rattle. “Y eso es realmente importante, porque no quiero que la gente se sienta abatida”.

Desarrollar un nuevo hábito y administrar sus finanzas puede resultar difícil. Intente ser amable consigo mismo en el proceso.