Los residentes de los municipios de Loíza y Canóvanas podrán estar tranquilos, pues hoy se informó que no hay un racionamiento del suplido de agua potable programado por el momento.
Hoy, las alcaldesas de ambos municipios acudieron a la planta de la urbanización Loíza Valley, donde se realizaron labores de dragado durante el fin de semana.
Según trascendió, un gerente no autorizado citó a ambas funcionarias al lugar y estas aprovecharon para señalar que los trabajadores no dispusieron adecuadamente del sedimento removido.
Ante la situación, el presidente de la corporación pública llegó hasta el lugar y prometió tomar acción.