Ante los episodios de calor extremo que afectan a Puerto Rico, el psiquiatra Dr. José L. Massa, vicepresidente de Asuntos Médicos de APS Health, exhortó a las personas que reciben tratamiento por condiciones de salud mental, especialmente aquellas que utilizan medicamentos controlados, así como a sus familiares y cuidadores, a reforzar las medidas de prevención para evitar complicaciones que puedan afectar su salud o interrumpir la continuidad de su tratamiento.
“Como el administrador de servicios de salud conductual para más de un (1) millón de beneficiarios de Plan Vital y planes privados en Puerto Rico, nos unimos al llamado del Departamento de Salud para que la ciudadanía tome las medidas necesarias durante este periodo de altas temperaturas. Recomendamos mantenerse bien hidratados, sin esperar a sentir sed; limitar las actividades al aire libre, particularmente durante las horas de mayor intensidad solar; utilizar ropa ligera y permanecer, siempre que sea posible, en lugares con aire acondicionado o bien ventilados, exhortó el psiquiatra Dr. José L. Massa. El secretario de Salud, Dr. Víctor M. Ramos Otero, también ha enfatizado la importancia de reconocer tempranamente síntomas como mareos, dolor de cabeza, náuseas, irritabilidad, confusión y somnolencia, que pueden ser señales de agotamiento por calor o golpe de calor”.
El Dr. Massa explicó que las personas que viven con condiciones de salud mental pueden presentar factores de vulnerabilidad adicionales durante una ola de calor. “Algunas condiciones dificultan reconocer la sensación de sed, identificar síntomas físicos o solicitar ayuda a tiempo. Además, ciertos medicamentos psiquiátricos pueden alterar la capacidad del organismo para regular la temperatura corporal, modificar la sudoración, afectar el estado de alerta o alterar el equilibrio de líquidos y electrolitos.” El especialista enfatizó que esta advertencia no significa que los pacientes deban suspender sus medicamentos.
“El mensaje principal es la prevención, no la suspensión del tratamiento. Ningún paciente debe dejar de tomar, reducir, aumentar o modificar el horario de sus medicamentos por iniciativa propia. Interrumpir un tratamiento de forma repentina puede provocar recaídas, síntomas de retirada o una descompensación clínica. Cualquier ajuste debe realizarse únicamente luego de una evaluación individual por parte del profesional que prescribe el tratamiento.”
El meteorólogo y director del Centro Nacional de Meteorología, Ernesto Rodríguez, se unió a la exhortación e informó que Puerto Rico se encuentra en el período pico del verano, caracterizado por altas temperaturas. Además, señaló que los eventos de calor extremo pueden presentarse en cualquier momento hasta finales de octubre.
Recomendaciones para pacientes, familiares y cuidadores:
• Mantenga el tratamiento exactamente como fue prescrito. No suspenda ni modifique antidepresivos, antipsicóticos, estabilizadores del ánimo, ansiolíticos, estimulantes o anticonvulsivantes sin consultar previamente a su psiquiatra u otro profesional autorizado. Las guías de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que cualquier ajuste durante periodos de calor extremo sea individualizado y previamente discutido con el paciente.
• Solicite una revisión de sus medicamentos y un plan específico para días de calor. Debe prestarse especial atención a pacientes que utilizan litio, antipsicóticos, antidepresivos tricíclicos, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), inhibidores de serotonina y norepinefrina (IRSN), estimulantes, medicamentos con efectos anticolinérgicos, algunos anticonvulsivantes como el topiramato o medicamentos sedantes, incluyendo determinadas benzodiacepinas. Estos medicamentos pueden alterar la regulación de la temperatura corporal, afectar la sudoración, aumentar el riesgo de deshidratación o favorecer la toxicidad en determinadas circunstancias. El riesgo varía según cada paciente.
• Manténgase bien hidratado, respetando siempre las indicaciones médicas. La mayoría de las personas debe consumir agua de forma regular sin esperar a sentir sed. Quienes padecen enfermedades renales, cardiacas o endocrinas y tienen restricciones de líquidos o sodio deben seguir estrictamente las recomendaciones de su médico. No deben utilizar suplementos de electrolitos, tabletas de sal o bebidas deportivas en grandes cantidades sin orientación profesional.
• Si utiliza litio, extreme las precauciones. La deshidratación, los vómitos, la diarrea, la sudoración excesiva y los cambios importantes en el consumo de agua o sal pueden aumentar el riesgo de toxicidad. Mantenga una hidratación y alimentación estables y comuníquese con su médico si presenta pérdidas importantes de líquidos o dificultad para ingerir alimentos o bebidas. Síntomas como vómitos persistentes, diarrea, somnolencia inusual, debilidad muscular, aumento del temblor, pérdida de coordinación, dificultad para caminar, habla arrastrada, confusión, convulsiones o pérdida del conocimiento requieren atención médica inmediata.
• Reduzca la exposición al calor. Evite actividades al aire libre durante las horas de mayor calor, permanezca en lugares frescos o con aire acondicionado, utilice ropa holgada y de colores claros, tome duchas con agua fresca y busque sombra siempre que sea posible. Nunca permanezca ni deje a otra persona dentro de un vehículo estacionado.
• Evite el consumo de alcohol y otras sustancias que puedan dificultar reconocer los efectos del calor. El alcohol favorece la deshidratación y disminuye la capacidad para identificar los síntomas tempranos de agotamiento por calor. Antes de utilizar antihistamínicos de venta libre, especialmente aquellos que contienen difenhidramina, consulte a su médico o farmacéutico, ya que algunos pueden reducir la sudoración y dificultar la regulación de la temperatura corporal.
• No atribuya automáticamente los cambios de conducta al diagnóstico psiquiátrico. Irritabilidad, confusión, desorientación, dificultad para hablar, somnolencia marcada o problemas para caminar pueden ser manifestaciones de una emergencia médica relacionada con el calor o con los medicamentos.
“Cuando una persona con un trastorno de salud mental presenta un cambio repentino en su conducta o estado de alerta, no debemos asumir que se trata únicamente de su condición psiquiátrica. Durante episodios de calor extremo es indispensable descartar rápidamente agotamiento por calor, golpe de calor, deshidratación o toxicidad por medicamentos”, sostuvo el Dr. Massa.
• Establezca un sistema de acompañamiento. Familiares, cuidadores y vecinos deben mantener comunicación frecuente con personas que viven solas, adultos mayores, pacientes con demencia, trastornos mentales severos o dificultades para expresar sus necesidades. Es recomendable identificar previamente un lugar fresco donde refugiarse, una persona de contacto, los teléfonos del equipo tratante y un medio de transporte en caso de emergencia.
• Proteja los medicamentos del calor. Consérvelos en su envase original y siga las recomendaciones de almacenamiento indicadas en la etiqueta o por el farmacéutico. Evite dejarlos dentro del automóvil o expuestos directamente al sol. No los refrigere a menos que así lo indiquen las instrucciones del fabricante o un profesional de la salud. También es recomendable contar con un plan ante interrupciones del servicio eléctrico cuando se utilicen medicamentos que requieren refrigeración o equipos médicos dependientes de energía.
Cuándo llamar al 911 : Debe solicitar ayuda de inmediato si la persona presenta confusión o desorientación marcada, dificultad para hablar, pérdida de coordinación, incapacidad para caminar, convulsiones, desmayo, dificultad para despertar, temperatura corporal igual o superior a 103 °F (39.4 °C), piel extremadamente caliente, pulso acelerado, dolor de cabeza intenso, vómitos persistentes o un deterioro rápido de su condición. Mientras llega la ayuda, traslade a la persona a un lugar fresco, retire el exceso de ropa y comience a enfriarla utilizando paños húmedos, agua fresca o un abanico. No administre líquidos si la persona está inconsciente, convulsionando o no puede tragar de forma segura.
“La prevención es una responsabilidad compartida entre el paciente, su familia, los profesionales de salud mental, los médicos de atención primaria y los farmacéuticos. Un plan sencillo, preparado antes de que aparezcan los síntomas, puede evitar una hospitalización y proteger la continuidad del tratamiento”, concluyó el Dr. Massa. Para una emergencia médica o signos de golpe de calor, llame al 911.
Ante una posible intoxicación o reacción relacionada con medicamentos, puede comunicarse con el Centro de Control de Envenenamiento al 1-800-222-1222. Para apoyo en una crisis emocional, la Línea PAS está disponible en el 1-800-981-0023 y el 1-888-672-7622 (TDD). Esta línea no sustituye el 911 cuando existe una emergencia médica.