Arecibeña dirigirá el segundo “Chick-fil-A” en Puerto Rico

1227
Xiomara González-López es la segunda mujer Operadora de Chick-fil-A® en Puerto Rico, con Chick-fil-A Plaza del Sol en Bayamón

Para Xiomara González-López, la historia que representa su vida no es solo suya, sino también de todos los que espera que se inspiren con su recorrido.

“Honestamente, cuando crecí, la esperanza era muy escasa”, dijo Xiomara. Para crear su propia esperanza, señala el trabajo duro, la importancia de la educación y la capacidad de ser resiliente para abrir puertas que parecían cerradas para ella.

Xiomara nació y se crió en Arecibo y luego pasó años viviendo a través de los Estados Unidos, donde aprendió desde temprana edad la importancia de no dejarse limitar por las circunstancias. Ahora, a ella le apasiona compartir este estímulo con la próxima generación de líderes.

Su deseo de tener éxito fue alimentado por el amor que tiene por su comunidad y su familia. Ahora, está traduciendo esa mentalidad de darle prioridad a la gente en su nuevo rol como la segunda mujer Operadora de Chick-fil-A® en Puerto Rico, con Chick-fil-A Plaza del Sol en Bayamón, el cual está programado para abrir este verano.

Resiliencia y Adaptación

La resiliencia y la adaptación fueron esenciales para Xiomara durante sus primeros años de vida. Cuando tenía 10 años, su familia dejó la isla y se trasladó a Detroit, Michigan.

“La cultura y el idioma eran completamente nuevos para mí”, recuerda Xiomara. Ella aprendió el inglés sin profesores ni clases, sino recurriendo a la ayuda de estudiantes hispanohablantes para dominar el idioma. Más tarde, su familia pasó por dificultades personales y económicas. “Fue un momento crucial para mí. Esos retos me ayudaron a ser la persona que soy hoy”.

Luego, Xiomara se trasladó a Puerto Rico, su isla natal, para cursar el bachillerato con la capacidad de hablar tanto inglés como español. Viniendo de una familia que había experimentado muchos desafíos, se inspiró para crear nuevas oportunidades para ella y su familia.

Xiomara y su esposo Rafael también empezaron a formar su propia familia y disfrutaban visitando su restaurante Chick-fil-A local con sus hijo

Persiguiendo sus pasiones

En su camino de vida, Xiomara destaca varios momentos personales y profesionales que definieron su carrera. Recuerda los largos días en la escuela secundaria en Puerto Rico en los que se apresuraba a llegar a su pasantía en una fábrica, con el uniforme escolar aún puesto. “Aunque nadie esperaba que tuviera éxito, yo tenía mis propias expectativas”, dice Xiomara.

Mientras estudiaba en la Universidad de Puerto Rico, Xiomara entró en el campo de los recursos humanos. A mitad de su carrera universitaria, se trasladó a una universidad en Florida, donde empezó a tomar clases nocturnas y terminó sus estudios de administración de empresas.

Posteriormente, las oportunidades profesionales llevaron a Xiomara a Nueva Jersey, donde dirigió las operaciones de varios centros de distribución de grandes empresas durante casi una década.

Xiomara y su esposo Rafael también empezaron a formar su propia familia y disfrutaban visitando su restaurante Chick-fil-A local con sus hijos. Pero más allá de experimentar la deliciosa comida y la característica hospitalidad, ella quería aprender más sobre la compañía. Por esta razón, Xiomara asistió a una sesión informativa virtual para personas interesadas en convertirse en Operadores de franquicias de Chick-fil-A.

Cuando conoció más sobre el modelo, los valores de la marca y las oportunidades de desarrollo de liderazgo, se interesó y se entusiasmó de inmediato. “Luego, al enterarme de que Chick-fil-A iba a venir a Puerto Rico, me entusiasmé aún más”, dijo Xiomara.

Luego, ella aplicó y fue seleccionada para convertirse en la Operadora de Chick-fil-A Plaza del Sol.

La importancia de la familia

Detrás de todos los movimientos, geográficos y profesionales de Xiomara, la familia ha seguido siendo la influencia que la guía.

“La familia fue, en última instancia, la razón por la que volví a Puerto Rico”, dijo Xiomara. “Veo una oportunidad aquí para ayudar a mi familia y a mi comunidad. Podemos construir algo grande aquí. Ese es mi sueño”.

Cuidando de la comunidad

Como una área de pasión para Xiomara y su familia, su restaurante planea participar en el programa Chick-fil-A Shared Table™, una iniciativa que redirige los excesos de comida del restaurante a comedores sociales locales, refugios, bancos de alimentos y organizaciones sin fines de lucro necesitadas.

“Al crecer, hubo momentos en los que no sabíamos de dónde vendría nuestra próxima comida”, dijo. “Nuestro restaurante puede ser parte de la solución para atender los problemas de inseguridad alimentaria en nuestra comunidad y mostrar el cuidado de muchas otras maneras en Bayamón”.

Xiomara espera que el restaurante sirva como un lugar que pone a la comunidad en primer lugar a través de la creación de puestos de trabajo, mentoría y oportunidades de educación para los Team Members, y fomentar alianzas locales.

“Mi deseo es que los Team Members encuentren un propósito, que crezcan y tengan éxito y se sientan como en casa”, dijo Xiomara. “Para nuestros clientes, quiero que se sientan bienvenidos, especiales y muy bien atendidos cada vez que nos visiten. Esos son mis objetivos, y están entrelazados”.