La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, junto al secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Waldemar Quiles Pérez, anunciaron que, en tiempo récord, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE, por sus siglas en inglés) autorizó el jueves el proyecto de remoción de sedimentos en el embalse Carraízo.
“Hoy Puerto Rico dio un paso importante en la rehabilitación de la infraestructura de agua. Luego de más de 32 años, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos emitió el permiso para realizar los trabajos de remoción de sedimentos en el embalse Carraízo, lo cual aumenta su capacidad en aproximadamente 50 millones de galones. Igualmente importante es que este permiso es por un periodo de cinco años, con vigencia hasta el 15 de marzo de 2031. Esto se logró en tiempo récord gracias a la estrecha relación que hemos cultivado con las agencias federales en nuestra Administración”, dijo la gobernadora, quien ayer publicó un video en sus redes sociales dando a conocer la noticia.
El jueves, el administrador de proyectos del USACE, Luis O. Betancourt, envió una carta al secretario del DRNA autorizando el trabajo, que incluye la remoción de alrededor de 285,000 yardas cúbicas de sedimento acumulado en un área expuesta de 7.12 acres en el embalse Carraízo.
“Gracias al liderato de la gobernadora logramos que el Cuerpo de Ingenieros otorgara al DRNA el permiso para iniciar los trabajos de remoción de sedimentos en Carraízo. Para contexto, en el último trabajo de remoción, en 1994, el permiso se expidió sobre seis meses después de ser solicitado; aquí se hizo en menos de una semana”, señaló Quiles Pérez.
El secretario agradeció al teniente coronel Nathaniel Weander, comandante del USACE para Puerto Rico y el Caribe, por su gestión “a favor del pueblo de Puerto Rico”.
El permiso es para trabajos en la región del barrio Jaguas, en la carretera estatal PR-941, kilómetro 10.3, en la jurisdicción del municipio de Gurabo.
La remoción de sedimentos es un proceso mediante el cual se limpian escombros, material vegetativo, desperdicios sólidos y lodo acumulado en los taludes, márgenes y orillas de los embalses de agua, así como en lagos y ríos. El objetivo es aumentar la capacidad del embalse, en este caso recuperando espacio que por años o décadas no estuvo disponible debido a la acumulación de estos materiales. Es un proceso que se realiza cuando los embalses bajan sus niveles, como ocurre durante periodos de sequía.
El embalse Carraízo, construido en 1953, tiene una capacidad de 40.95 metros y cubre un área de 665 acres.
“Queremos convertir la sequía en una oportunidad para fortalecer Carraízo. Esto nos ayudará para el futuro, como sucedió con el dragado profundo anterior que hizo esta Administración y culminó en marzo de 2026. Esta gestión nos ayudó a atrasar las interrupciones programadas en el servicio de agua, que hasta ahora continúan en pausa. Al momento, nos mantenemos monitoreando el comportamiento del nivel de los embalses y las condiciones del tiempo para cualquier toma de decisión respecto a las interrupciones”, informó la gobernadora Jenniffer González.