“La superinmunidad”: ¿La variante Ómicron podría ser la clave para acabar con la pandemia?

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Decenas de personas con cubrebocas por el coronavirus caminan por una calle comercial en el centro de Madrid, España, el 5 de junio de 2021. (AP Foto/Manu Fernandez)

Ante las cifras de contagios sin precedentes que baten récords por todo el mundo la esperanza de que el fin del coronavirus pueda estar cerca parece haberse esfumado en las últimas semanas. No obstante, pese a la imposibilidad de hacer pronósticos con certeza en el contexto de una pandemia, algunos expertos se muestran positivos en cuanto a las posibilidades de que la variante ómicron del coronavirus pueda contribuir a la formación de la superinmunidad en los humanos.

¿Quién puede desarrollar la superinmunidad?

El concepto de superinmunidad —una combinación de la vacunación y la enfermedad— contra el coronavirus en las personas vacunadas fue descrito por los científicos de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (EE.UU.) a mediados de diciembre del año pasado. En su estudio, publicado el 16 de diciembre, los investigadores revelan que las personas que se infectaron con el covid-19 pese a haber recibido la vacuna anticovid de Pfizer-BioNTech generaron una respuesta inmunitaria más fuerte contra las variantes del virus, en particular, la cepa delta del covid-19.

“No se puede obtener una respuesta inmunitaria mejor que esta”, subrayó Fikadu Tafesse, uno de los autores principales de la investigación. “Nuestro estudio sugiere que los individuos vacunados que luego se exponen a una infección posvacunación tienen la superinmunidad“, agregó.

Sus hallazgos van en consonancia con un nuevo estudio publicado el pasado 19 de enero por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC), en el que subrayan que las personas vacunadas que también se habían contagiado del covid-19 tenían niveles de protección más altos contra la reinfección con la cepa delta y hospitalizaciones.

Mientras, Alexánder Chepúrnov, jefe del laboratorio de infecciones altamente peligrosas del Centro de Medicina Fundamental y de Transmisión ruso, expresó una opinión similar a RBC. “Hay que tener en cuenta que la inmunidad natural siempre ha funcionado mejor. Incluso la vacunación con una sola dosis después de la infección genera un efecto mayor en comparación con la vacunación con dos dosis sin la enfermedad”, señaló el profesor ruso que también precisó que el efecto se observa para todas las vacunas existentes.

Si bien ambos estudios fueron llevados a cabo cuando la variante delta todavía era la predominante del coronavirus, otra prepublicación de un estudio difundido el pasado 11 de diciembre de 2021 por un equipo de científicos austriacos sugirió que un efecto similar también se observa en relación con ómicron.

De acuerdo con los científicos de la Universidad Médica de Innsbruck, la mejor protección contra la variante se logra en personas con la inmunidad híbrida. Esta inmunidad, a su vez, es más alta en pacientes que se han vacunado después de haber pasado por la enfermedad, mientras que la segunda mejor protección se obtiene con la combinación inversa (sufrir la enfermedad tras haberse vacunado).

Mientras, otro estudio, realizado por el mismo equipo de los científicos estadounidenses de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón y publicado el pasado 25 de enero de 2022, confirmó que ambos tipos de inmunidad —generada por una infección posvacunación o la vacunación después de una infección— brindan niveles de protección aproximadamente iguales y al menos 10 veces superiores en comparación con la protección que ofrecen las vacunas (por lo menos en caso de las variantes previas a la ómicron). “En ambos casos, recibirás una respuesta inmunitaria realmente fuerte y sorprendentemente alta”, precisó Tafesse.

¿Por qué ómicron?

Si bien se observó previamente que la variante ómicron del coronavirus es más transmisible entre las personas vacunadas en comparación con la cepa delta, esta característica también podría contribuir a la rápida ‘transmisión’ de la inmunidad híbrida.

“La posibilidad de tener una infección posvacunación es alta porque hay muchos virus a nuestro alrededor ahora”, dijo Tafesse. “Pero nos posicionamos mejor al vacunarnos. Y si llega el virus, tendremos un caso más suave y tendremos esta superinmunidad”, concluyó. “Esperaría que a estas alturas muchas personas vacunadas acaben con una infección posvacunación y, de este modo, una forma de inmunidad híbrida”, opinó otro autor del estudio, Bill Messer.

La vacunación sigue siendo clave

Al mismo tiempo, la comunidad científica recuerda que la clave para recibir esta inmunidad fuerte sigue siendo la vacunación. “La inmunidad de la infección natural en sí misma es variable. Algunos generan una respuesta fuerte y otros no”, dijo Marcel Curlin de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón, uno de los autores de su estudio.

Según explicó el inmunólogo ruso Vladímir Bolibok a Kommersant, la vacunación inicia el proceso de la formación de esta superinmunidad que se obtiene cuando la persona se contagia con ómicron. “Cuando el sistema inmunitario recibe una señal de que los recursos existentes no son suficientes, empiezan a formarse diferentes tipos de anticuerpos más adecuados para el agente patógeno. Se dirigirán no solamente contra la proteína de la espícula sino también contra otras proteínas del coronavirus que aparecen en el cuerpo mientras se reproduce”, detalló el médico.

“Una lotería peligrosa”

No obstante, científicos advierten a las personas que deseen infectarse de forma intencionada para mejorar su respuesta inmunitaria. Ashish Jha, decano de la Escuela de la Salud Pública de la Universidad Brown, recordó en sus comentarios para Newsmax que la variante ómicron del covid-19 sigue siendo impredecible. “Entiendo que es menos mortal que la delta, pero de todos modos es bastante seria para mucha gente. Y todas las personas realmente enfermas a las que vi en el hospital o bien no estaban vacunadas, no habían recibido una dosis de refuerzo o eran mayores y enfermos crónicos”, explicó.

Por su parte, Ancha Baránova, científica jefe del laboratorio de la genómica funcional del centro científico médico genético de la Academia de Ciencias de Rusia, subrayó a RBC que no se puede comparar la vacunación y la infección dado que el riesgo de consecuencias graves es considerablemente más alto para las personas infectadas. “Es una lotería peligrosa. La vacuna es una opción mucho más tranquila,” agregó la experta.

Fuente: actualidad.rt.com