Por tercera vez esta semana, la Tierra impone récord no oficial de calor

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Un guardia de seguridad que lleva un ventilador eléctrico en el cuello se limpia el sudor en un día caluroso en Beijing, el lunes 3 de julio de 2023. Fuertes inundaciones desplazaron a miles de personas en China mientras la capital se tomaba un breve respiro de un calor abrasador. (AP Foto/Andy Wong)

El promedio del planeta alcanzó los 17,23 grados Celsius (63 grados Fahrenheit), superando la marca de 17,18 grados Celsius (62,9 grados Fahrenheit) establecida el martes e igualada el miércoles, según los datos del Reanalizador Climático de la Universidad de Maine, una herramienta que utiliza datos de satélite y simulaciones por computadora para medir el estado del mundo.

Ese promedio incluye lugares que están sofocados por un calor peligroso, como Jingxing, China, donde se registraron casi 43,3 grados centígrados (110 grados Fahrenheit), y lugares inusualmente cálidos, como la Antártida, donde las temperaturas en gran parte del continente superaron en 4,5 grados centígrados (8 grados Fahrenheit) las normales esta semana.

La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés) emitió el jueves una nota de advertencia sobre las conclusiones de la herramienta de Maine, afirmando que no podía confirmar datos que resultan en parte de modelos informáticos.

“Aunque la NOAA no puede validar la metodología ni las conclusiones del análisis de la Universidad de Maine, reconocemos que nos encontramos en un periodo cálido debido al cambio climático”, declaró la NOAA.

Aún así, los datos de Maine han sido ampliamente considerados como otra señal preocupante del cambio climático en todo el mundo. Algunos climatólogos dijeron esta semana que no estaban sorprendidos de ver los registros no oficiales.

Robert Watson, científico y expresidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU, dijo que los gobiernos y el sector privado “no están verdaderamente comprometidos para hacer frente al cambio climático”. Tampoco lo están los ciudadanos, dijo.

“Exigen energía barata, alimentos baratos y no quieren pagar el verdadero coste de los alimentos y la energía”, afirmó Watson.