La presidenta del Colegio de Administradores de Servicios de Salud de Puerto Rico (CASS), Lcda. Tania Conde Sterling, aseguró hoy que los hospitales y demás facilidades de salud se encuentran preparados para responder ante una posible declaración de sequía y que, como parte de sus protocolos de preparación, han activado sus planes de emergencia y continuidad operacional para garantizar que los servicios médicos continúen ofreciéndose de manera segura e ininterrumpida.
Conde explicó que la administración de hospitales y facilidades de salud en Puerto Rico se encuentra altamente reglamentada y requiere el cumplimiento de estrictos requisitos legales, regulatorios y operacionales dirigidos a proteger la salud y la seguridad de los pacientes, particularmente durante situaciones de emergencia.
“Queremos transmitir un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía. Los administradores de servicios de salud en la Isla hemos trabajado durante años en el desarrollo, simulacros y actualización de planes de emergencia que permiten mantener ininterrumpidamente la operación de nuestras instituciones aun cuando enfrentemos eventos como huracanes, terremotos o como ahora con una sequía. En los hospitales no improvisamos, tenemos manuales de normas y procedimientos y protocolos para todo tipo de escenario basado en las mejores prácticas y que son reguladas por el Departamento de Salud y otras entidades regulatorias y acreditadoras. Todas las emergencias traen sorpresa, pero ahora tenemos línea directa con el Secretario de Salud, Dra. Víctor Ramos y su equipo. Nuestras facilidades están preparadas y activando los protocolos establecidos para garantizar la continuidad de los servicios”, expresó la presidenta del CASS.
Indicó que una posible reducción en el suministro de agua representa un reto operacional importante para cualquier institución hospitalaria, razón por la cual los hospitales cuentan con planes específicos para administrar este recurso esencial sin comprometer la atención de los pacientes.
“La continuidad operacional de un hospital depende de una planificación responsable. La disponibilidad de agua es indispensable para el funcionamiento de las salas de emergencia, los quirófanos, las unidades de intensivo, los centros de diálisis, los laboratorios clínicos, la esterilización de instrumentos, la preparación de alimentos, el control de infecciones y la higiene hospitalaria. Precisamente por eso estos escenarios forman parte de los planes de emergencia que cada institución mantiene actualizados”, sostuvo.
La licenciada Conde Sterling explicó que los administradores de servicios de salud como parte de los planes de trabajo se hace revisión de la capacidad de almacenamiento de agua en cisternas, los sistemas de bombeo y distribución, los inventarios de suministros críticos y los protocolos de conservación del recurso, además de reforzar la coordinación con las autoridades gubernamentales y suplidores estratégicos.
Asimismo, recordó que las facilidades de salud operan bajo el marco regulatorio establecido por la Ley Núm. 101 de 26 de junio de 1965, según enmendada, conocida como la Ley de Facilidades de Salud de Puerto Rico, así como por los reglamentos del Departamento de Salud, que establecen los requisitos para el licenciamiento, operación y continuidad de los servicios en hospitales y demás instituciones de salud.
“La preparación ante una sequía no comienza cuando se anuncia un posible racionamiento de agua. Es un proceso permanente que forma parte de la administración hospitalaria y de los requisitos de licenciamiento que deben cumplir nuestras instituciones. Esta planificación permite que los servicios esenciales continúen operando sin afectar la atención de los pacientes”, añadió.
La presidenta del Colegio recordó que estas medidas abarcan la totalidad de las facilidades de salud licenciadas en Puerto Rico, incluyendo hospitales, centros de diagnóstico y tratamiento (CDT), casas de salud, centros de rehabilitación psicosocial, facilidades para personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, centros de salud mental, centros de rehabilitación, unidades de cuidado prolongado, hospicios, agencias de salud en el hogar, centros de diálisis, salas de emergencia y urgencia, así como centros de cirugía ambulatoria.
Finalmente, Conde Sterling se unió al llamado a la ciudadanía de la Gobernadora Jenniffer González a utilizar responsablemente el agua, a prepararse en sus hogares y a mantenerse informada a través de los canales oficiales.
“Nuestro compromiso es garantizar que, aun en escenarios de sequía, los pacientes continúen recibiendo la atención médica que necesitan. Los administradores de servicios de salud estamos preparados, los planes de emergencia están activados y seguiremos trabajando en coordinación con el Departamento de Salud y las demás agencias gubernamentales para proteger la salud de todos los puertorriqueños”, concluyó.