Por Joe Urbina
Productor y presentador del programa radial Todo Ciclismo
El ciclismo en Puerto Rico sigue sumando entusiastas, ya sea como deporte, recreación o medio de transporte. Sin embargo, este crecimiento nos obliga a todos —conductores y ciclistas— a compartir las vías de manera más inteligente y segura.
Entre los peligros más comunes que enfrenta un ciclista en las zonas urbanas se encuentra el temido «dooring» o la apertura inesperada de la puerta de un vehículo estacionado. Un impacto a más de 15 mph contra un objeto sólido e inmóvil como una puerta puede causar lesiones leves, graves o fatalidades.
Una amenaza silenciosa en los cascos urbanos
Aunque en Puerto Rico las estadísticas oficiales no separan el «dooring» de otros choques menores (recopilándolos bajo «colisiones con objetos fijos»), los datos internacionales y federales son contundentes. Según la League of American Bicyclists (Liga de Ciclistas Americanos), el 8% de los accidentes de ciclistas en zonas urbanas ocurre debido a la apertura repentina de la puerta de un vehículo.
En ciudades de alta densidad con carriles de estacionamiento pegados a las vías ciclistas, como Nueva York o Chicago, este tipo de incidente llega a representar entre el 12% y el 20% de todas las lesiones de ciclistas.
A nivel internacional, estudios europeos de movilidad urbana revelan que casi el 20% de todos los accidentes de bicicleta involucran autos estacionados, siendo la apertura de puertas la causa principal. No es un peligro menor: el impacto suele enviar al ciclista directo al hospital con traumas severos en la cabeza o fracturas en las extremidades debido al efecto de «proyección» hacia el asfalto.
Afortunadamente, existe un hábito extremadamente sencillo que nació en los Países Bajos y que está salvando vidas en todo el mundo: la Apertura Holandesa (conocida globalmente como «Dutch Reach»).
¿Qué es la Apertura Holandesa y cómo funciona?
La técnica no requiere tecnología ni grandes esfuerzos; es simplemente un cambio mecánico en la forma en que salimos del automóvil.
Como se aprecia en la ilustración, el error tradicional consiste en abrir la puerta con la mano que está más cerca de ella (la mano izquierda en el asiento del conductor). Esto nos deja en un punto ciego respecto a lo que viene detrás.
La regla de oro de la Apertura Holandesa consiste en abrir siempre la puerta del vehículo utilizando la mano que está más alejada de ella.
1. Use la mano lejana: Si es el conductor, en lugar de usar la mano izquierda, estire la mano derecha para agarrar la manija de la puerta.
2. Gire el torso automáticamente: Al cruzar el brazo derecho por encima de su cuerpo, su torso se verá obligado a girar hacia la ventana de manera natural.
3. Mire hacia atrás: Gracias a ese giro, su línea de visión se dirigirá directamente hacia el espejo retrovisor lateral, la ventana de la puerta del conductor y hacia atrás a través de la ventana de la puerta trasera de ese mismo lado, permitiéndole ver si se aproxima un ciclista, un peatón o un motociclista.
4. Abra con seguridad: Una vez confirme que la vía está completamente despejada, termine de abrir la puerta despacio con la mano más cercana.
De la cortesía a la ley: su implementación global
Lo que comenzó como una buena práctica ciudadana se ha convertido en una exigencia legal en gran parte del mundo desarrollado, dividiéndose en dos niveles de obligatoriedad:
Países donde es parte del Código de Circulación (leyes y manuales oficiales)
Reino Unido: En 2022 se integró formalmente en el Código de Circulación. El manual explica la técnica detalladamente y, aunque no utilizarla de forma preventiva no constituye un delito en sí, si un conductor abre la puerta e impacta a un ciclista por no verificar adecuadamente, puede enfrentarse a sanciones por negligencia vial.
Australia: Se ha incorporado en los manuales de conducción de estados clave como Victoria, a través de la agencia de tránsito VicRoads, y en el Driver’s Handbook del estado de South Australia.
Países Bajos: Es el país pionero. Desde la década de 1970 se convirtió en una norma social y cultural tan arraigada en los manuales escolares, la educación vial y el hogar, que la población la realiza de forma orgánica por puro reflejo cívico.
Países donde es parte del examen de conducir (obligatorio para obtener la licencia)
Unión Europea: Tras una reforma aprobada por el Parlamento Europeo dentro de sus directrices de seguridad vial, la Apertura Holandesa se estableció como un estándar obligatorio dentro del examen práctico para nuevos conductores en gran parte del bloque europeo. Los examinadores evalúan físicamente si el aspirante realiza el giro y abre con la mano lejana; no hacerlo puede ser motivo de penalización o reprobación.
Estados Unidos (varios estados): Aunque las leyes de tránsito varían según el estado, jurisdicciones con alta densidad ciclista como Massachusetts e Illinois han integrado la técnica tanto en sus manuales oficiales de estudio como en las pruebas teóricas y prácticas para obtener la licencia de conducir.
Un beneficio para todos
Este pequeño cambio de hábito no solo protege la vida y la integridad física de quienes se desplazan en dos ruedas, sino que también evita malos ratos, costosos daños materiales y posibles problemas legales para los conductores.
En Puerto Rico, donde nuestras calles suelen ser estrechas y el espacio compartido es reducido, la Apertura Holandesa es una muestra de empatía y civismo que toma apenas dos segundos implementar.
La próxima vez que se estacione, deténgase, recuerde este artículo y abra la puerta con la mano lejana. Cuidar a nuestros ciclistas, motociclistas y peatones es tarea de todos.
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