El Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) pospuso el inicio de clases del primer semestre del año académico 2026-2027 hasta el lunes, 17 de agosto de 2026, ante las interrupciones programadas y limitaciones en el servicio de agua potable que afectan al sector.
La rectora interina, Dra. Mayra B. Charriez Cordero, declaró un estado de emergencia en el recinto debido a la situación provocada por la reducción sostenida en los niveles de precipitación y la disminución de los principales embalses. La medida busca proteger a la comunidad universitaria, la infraestructura crítica y garantizar la mayor continuidad posible de las operaciones académicas y administrativas.
Explicó que el sistema de interrupciones programadas establecido por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) representa un reto operacional, debido particularmente a que la Planta Central de Enfriamiento de Agua Helada, que sirve a aproximadamente 25 edificios, necesita un suministro continuo de agua. Aunque la institución cuenta con capacidad para almacenar cerca de 250,000 galones, esa reserva permite sostener aproximadamente un día de operación.
“En momentos como este, nuestra fortaleza institucional descansa también en la unidad, la empatía y el compromiso de nuestra comunidad universitaria”, expresó Charriez Cordero en la circular dirigida a la comunidad universitaria.
Indicó, además, que mientras permanezca vigente el estado de emergencia, los cursos se ofrecerán mediante métodos alternos de enseñanza. El Decanato de Asuntos Académicos divulgará un plan de apoyo al personal docente para facilitar la preparación de los cursos bajo estas modalidades. La Oficina del Registrador, por su parte, emitirá un calendario académico enmendado.
En cuanto a las operaciones administrativas, las unidades deberán revisar sus planes de contingencia tomando en consideración las interrupciones de agua, la disponibilidad de cisternas y su dependencia de la Planta Central de Enfriamiento. El personal de edificios con sistemas independientes de acondicionamiento de aire deberá reportarse en su horario regular, mientras que quienes laboren en instalaciones afectadas recibirán instrucciones de sus respectivos supervisores.
Como parte de las medidas de conservación, el recinto suspendió el consumo no esencial de agua, el lavado de vehículos oficiales y áreas exteriores —salvo excepciones por razones de salud, seguridad o emergencia— y el uso de equipos de lavado a presión para labores que puedan posponerse. También se realizarán inspecciones para detectar fugas y se limitará estratégicamente la disponibilidad de servicios sanitarios en algunos edificios.
“Exhorto a estudiantes, docentes y personal no docente a actuar con responsabilidad, prudencia y solidaridad”, sostuvo la rectora interina al hacer un llamado al uso consciente del agua durante la emergencia.
El Recinto de Río Piedras informó que las medidas serán evaluadas continuamente conforme evolucione la emergencia y cambien las condiciones del servicio de agua potable. Cualquier modificación será comunicada a la comunidad universitaria a través de los canales oficiales.