Zelenskyy acusa a Occidente de cobardía

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En esta imagen tomada de un video difundido por la presidencia de Ucrania, el mandatario Volodymyr Zelenskyy concede una entrevista a medios independientes rusos, el domingo 27 de marzo de 2022, en Kiev, Ucrania. (Oficina de Prensa de la Presidencia de Ucrania vía AP)

LEÓPOLIS, Ucrania (AP) — El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy acusó a Occidente de cobardía el domingo mientras que otro alto funcionario declaró que Rusia intenta dividir al país en dos, como Corea del Norte y del Sur.

Zelenskyy hizo un desesperado llamado para recibir aviones de combate y tanques con el fin de que ayuden a defender a su país de las tropas invasoras rusas. Rusia dice ahora que su principal objetivo es asumir el control de la región oriental de Donbás, aparentemente retractándose de sus metas previas de mayor expansión, pero aun así está generando temores de que Ucrania quede dividida.

Después de que el presidente estadounidense Joe Biden dijo en un duro discurso que el mandatario ruso Vladimir Putin no podía permanecer en el poder —palabras a las que la Casa Blanca inmediatamente intentó restarles importancia_, Zelenskyy arremetió contra el “ping-pong (de Occidente) sobre quién y cómo debería proveer aviones de combate” y otras armas mientras los ataques de misiles rusos matan y atrapan a civiles.

“Hoy hablé con los defensores de Mariúpol. Estoy en comunicación constante con ellos. Su determinación, heroísmo y firmeza son asombrosos”, declaró Zelenskyy en su discurso por video, refiriéndose a la ciudad sitiada del sur del país que ha sufrido algunos de los peores horrores y privaciones de la guerra. “Si tan sólo aquellos que han estado pensando durante 31 días sobre cómo entregarnos docenas de tanques y aviones de combate tuvieran el 1% de su valentía”.

Zelenskyy también les dijo a periodistas independientes rusos que su gobierno sopesaría declararse neutral y ofrecer garantías de seguridad a Rusia, en reiteración de declaraciones previas. Ello incluiría mantener a Ucrania libre de armas nucleares, indicó.

Les dijo a los reporteros que la cuestión de la neutralidad —y acceder a no unirse a la OTAN— deberían ser sometidos a consulta de los votantes ucranianos una vez que las tropas rusas se retiren. Indicó que el referendo podría realizarse en unos meses luego de que se vayan las fuerzas de Moscú.

Rusia no tardó en prohibir la publicación de la entrevista con Zelenskyy. Roskomnadzor, que regula las comunicaciones para Moscú, emitió la prohibición el domingo, señalando que podrían tomarse acciones contra los medios rusos que participaron, incluyendo “aquellos que son medios noticiosos extranjeros actuando como agentes extranjeros”.

Los medios de la capital rusa aparentemente acataron la prohibición, aunque la entrevista sí se publicó en el extranjero.

Zelenskyy respondió diciendo que Moscú tenía miedo de una conversación relativamente corta con periodistas. “Sería gracioso si no fuera tan trágico”, declaró, según la agencia noticiosa ucraniana RBK Ucrania.

La invasión rusa a Ucrania se ha estancado en muchos frentes. Su objetivo de rodear rápidamente la capital Kiev y obligarla a rendirse ha fracasado ante la firme resistencia ucraniana, reforzada con la llegada de armas de Estados Unidos y otros aliados de Occidente.

El Kremlin asegura que está enfocado en tomar el control de toda la región oriental de Donbás, la cual se encuentra bajo control parcial de separatistas prorrusos desde 2014. Un alto oficial militar ruso dijo el viernes que las tropas estaban siendo reubicadas hacia el este desde otras partes de Ucrania.

Rusia ha respaldado a los separatistas rebeldes de Luhansk y Donetsk desde que estalló la insurgencia en la zona poco después de que Moscú se anexó la península de Crimea de Ucrania. En sus negociaciones con Kiev, Moscú le ha exigido que reconozca la independencia de Donetsk y Luhansk.

Kyrylo Budanov, director de la inteligencia militar de Ucrania, acusó a Rusia de intentar dividir al país en dos, comparando la situación con Corea del Norte y del Sur.

“Los invasores intentarán hacer que los territorios ocupados conformen una sola estructura de cuasi Estado y enfrentarla contra la Ucrania independiente”, dijo Budanov en un comunicado difundido por el Ministerio de Defensa. Pronóstico que la guerra de guerrillas por parte de los ucranianos hará descarrilar esos planes.

Un delegado ucraniano que negocia el fin de la guerra con Rusia, Davyd Arakhamia, publicó en Facebook que ambas partes se reunirían en Turquía a partir del lunes. Sin embargo, los rusos anunciaron que el diálogo comenzaría el martes. Los dos bandos se han reunido previamente sin llegar a un acuerdo.

Las prioridades de Ucrania en las negociaciones serán “soberanía e integridad territorial”, dijo Zelenskyy en su discurso diario a la nación.

“Buscamos la paz, realmente, sin demora”, declaró. “Existe una oportunidad y una necesidad para un encuentro cara a cara en Turquía”.

Zelenskyy también promulgó una ley que prohíbe reportar movimientos de tropa y equipo que no hayan sido anunciados o aprobados por las fuerzas armadas. Los periodistas que violen esa ley podrían enfrentar de tres a ocho años de prisión. La ley no hace diferencia alguna entre reporteros ucranianos o extranjeros.

Ucrania dijo que, para vencer a Rusia, Occidente debe brindar cazas y no sólo misiles y equipo militar. Una propuesta para enviar aviones polacos a Ucrania a través de Estados Unidos fue descartada debido a las preocupaciones de la OTAN de verse involucrada en los combates directos.

En sus declaraciones, Zelenskyy acusó a los gobiernos de Occidente de tener “miedo de evitar esta tragedia. Miedo de simplemente tomar una decisión”.

Un sacerdote de la ciudad occidental de Leópolis, la cual fue objeto de un ataque con cohetes en la víspera, reiteró el llamado. La ofensiva aérea dejó ver que Moscú, a pesar de sus declaraciones de que pretende enfocar el conflicto en el este, está dispuesto a atacar cualquier parte de Ucrania.

“Cuando la diplomacia no funciona, necesitamos apoyo militar”, dijo el reverendo Yuri Vaskiv, quien dijo que sus feligreses están ausentándose de su iglesia greco-católica por miedo.

En el camino hacia Kiev, los residentes de un poblado escudriñaban los escombros causados por una ofensiva rusa en curso. Los habitantes de Byshiv, a unos 35 kilómetros (22 millas) de Kiev, caminaban entre edificios destruidos por el fuego de artillería para rescatar lo que pudieran, incluyendo libros y fotografías.

De pie en lo que solía ser el aula de un kínder, la maestra Svetlana Gryboskova dijo que hay demasiados niños entre las víctimas.

“No está bien”, dijo Grybovska a la televisora británica Sky News. “Los niños no tienen la culpa de nada”.

Rusia confirmó que lanzó desde el aire misiles crucero que impactaron un depósito de combustible y una planta de defensa en Leópolis, cerca de la frontera con Polonia. Otro ataque, con misiles lanzados desde el mar, destruyó un depósito en Plesetske, a poca distancia al oeste de Kiev, donde los ucranianos almacenaban misiles antiaéreos, declaró el mayor general Igor Konashenkov, portavoz del Ministerio de Defensa ruso.

Ataques aéreos consecutivos por parte de Rusia estremecieron la ciudad, que se ha convertido en un refugio para cerca de 200.000 personas que han escapado de bombardeos en otros poblados y ciudades. Leópolis, que en buena medida se ha librado de los bombardeos, también ha sido un sitio de paso para la mayoría de los 3,8 millones de refugiados que han salido de Ucrania desde que comenzó la invasión el 24 de febrero.

En un oscuro y hacinado refugio antibombas bajo un edificio residencial cercano al lugar de la primera explosión, Olana Ukrainets, una profesional de tecnología de la información de 34 años de edad, dijo que no podía creer que nuevamente tuviera que resguardarse luego de escapar de la ciudad de Járkiv, en el noreste del país, una de las más bombardeadas.

“Estábamos de un lado de la calle y lo vimos del otro lado”, comentó. “Vimos fuego. Le dije a mi amiga: ¿Qué es todo esto? Entonces escuchamos el sonido de una explosión y vidrios rotos”.

En Járkiv, los bomberos usaron hachas y sierras para abrirse paso entre el concreto y los escombros en busca de víctimas de un ataque ruso sobre un edificio del gobierno regional. El sábado se recuperó un cuerpo, dijo un bombero. Al menos seis personas murieron en el ataque del 1 de marzo, el primero de las fuerzas rusas contra el centro de Járkiv, donde habitan más de 1,5 millones de personas.

La noche del domingo, un ataque con cohetes impactó una base petrolera en la región noroccidental de Volyn.

Además de los millones de personas que han salido de Ucrania, la invasión ha obligado a más de 10 millones de habitantes a dejar sus casas, casi una cuarta parte de la población. Se cree que miles de civiles han muerto.